ROBLE AUSTRALIANO (PINO DE ORO)

DESCRIPCIÓN

Árbol generalmente perennifolio —si hace frío puede perder las hojas— que en Canarias suele superar los 20 m de altura, aunque nunca alcanza los 50 m registrados en su lugar de origen. Está dotado de una copa casi piramidal, a veces desdibujada, y de un tronco recto y grueso hasta de 1 m de diámetro. La corteza es pardo grisácea oscura, muy fisurada con la edad y ‘sangra’ fácilmente cuando se la hiere. Las hojas son alternas, compuestas, muy grandes (15-30 cm de longitud) y parecen haber sido recortadas de manera muy complicada: se dividen en unas 11-23 hojuelas (imparipinnadas) con ápices agudos que, a su vez, están más o menos lobadas o divididas, lo que puede dar la impresión de que la hoja es bipinnada. Por el haz son lampiñas y de color verde oscuro, mientras que por el envés se vuelven tomentosas y de un verde blanquecino plateado, algo que se aprecia fácilmente cuando el viento mueve el follaje. De primavera a verano florece de forma muy llamativa, especialmente por el vivo color amarillento o anaranjado de sus flores hermafroditas, que son muy primitivas, filamentosas y con estambres levantados. Nacen orientadas hacia arriba sobre largos rabillos y agrupadas en racimos de unos 15 cm de longitud que, en conjunto, adoptan un aspecto de cepillo. Los frutos son secos (tipo folículos), casi negruzcos, con forma arqueada, hasta de 2 cm y rematados en un fino gancho curvo. Al llegar el invierno se abren espontáneamente dejando libres una o dos semillas rodeadas por un ala papirácea que facilita su dispersión por el viento.

ECOLOGÍA

Especie de rápido crecimiento y fácil adaptación a cualquier tipo de suelo y clima, si bien es algo sensible al frío en su etapa juvenil. Prefiere una exposición a pleno sol. En Canarias, los ejemplares asilvestrados proceden en su mayoría de lugares ajardinados situados en las zonas bajas de las medianías, donde es frecuente la influencia de los seres humanos.

DISTRIBUCIÓN

El pino de oro es originario de Australia, concretamente de la zona costera boscosa del sur de Queensland. En Canarias es muy común verlo plantado en jardines particulares, parques y calles, y es uno de los cultivos de proteáceas —familia típica del hemisferio sur— mejor conocidos. Hasta hace muy poco solo se conocía de forma asilvestrada en Gran Canaria, pero a principios de 2016 fue citado en la revista científica Collectanea Botanica como naturalizado también en la isla de La Palma.

MÁS INFORMACIÓN

El pino de oro es un árbol espectacular y sumamente decorativo, tanto por su peculiar follaje verde plateado como por la vistosidad de sus flores de color amarillo naranja. El único inconveniente para su uso en parques y jardines es que puede provocar dermatitis por contacto.
 
En algunos lugares se ha utilizado como árbol de sombra en las plantaciones de té (Camellia sinensis), ya que sus hojas filtran con eficacia la luz y proporcionan suficiente sombra durante los meses secos. Debido a sus raíces profundas, el pino de oro no compite por los nutrientes y la humedad con las plantas de té.
 
Además, se ha utilizado en plantaciones forestales en muchos lugares del mundo. Canarias no es una excepción. Como recogen los botánicos canarios Octavio Rodríguez y Marcelino J. del Arco en la revista Rincones del Atlántico, esta especie fue incluida en las repoblaciones realizadas entre los años 40 y 60 del pasado siglo en las laderas y cumbres de Betancuria (Fuerteventura). Curiosamente, hasta el momento no se considera que esté asilvestrada en esta isla.
 
Parece ser que este árbol tiene un fuerte control regulador —conocido como ‛efecto alelopático’— sobre su propia descendencia: a través de sustancias excretadas por la raíz, suele matar a las plántulas de su misma especie que germinan debajo y con las que está emparentado.
 
La madera es de buena calidad, relativamente blanda, resistente a la humedad, de un particular color pardo amarillento y con un tacto sedoso y un bonito veteado parecido al roble. Por estas características es particularmente atractiva para la fabricación de instrumentos musicales —como las guitarras Larrivée— y en ebanistería de muebles y cerramientos exteriores.
 
Sus flores son una fuente de abundante y dulce néctar para las abejas, por lo que es una especie muy melífera. Tal es la cantidad de néctar de estas flores que antiguamente los aborígenes australianos sumergían los ramilletes en agua para hacer una deliciosa bebida azucarada.
 
El nombre genérico está dedicado al botánico escocés del siglo XVIII Charles Francis Greville, uno de los fundadores de la actual Horticultural Society of London. El término latino robusta alude a su corpulencia y vigoroso crecimiento.
          

                     arbol                                                              fruto                                                          flor

Se puede observar en la calle de Salvador Giner.